admin Posts 164
|
Por Rick Martínez
En Vallarta no tiene que buscar exhaustivamente una cita, llega sola.
Una de las grandes cosas acerca de vivir en el centro gay del universo es que èste es un imán para amigos – viejos y nuevos.
Es tan sólo contactar a un antiguo colega y decir, “¡Oye, ahora vivo en Cleveland, ven a verme!” (El signo de admiración es absolutamente esencial si tratas de atraer a un tipo a Ohio.) Pero Puerto Vallarta habla por sí mismo. Cuando charlo en línea en esta época del año me gusta detallar cómo escribo frente a mi com****dora portando una playera, shorts y chanclas mientras una brisa tropical cosquillea las palmeras fuera de mi ventana.
La reacción es siempre de envidia. Y aunque esto no signifique que mis chakras estén alineadas con el universo, soy receptivo a la poca envidia de mis amigos. La envidia de extraños tampoco es tan mala. Me doy cuenta de esto cuando me conecto a uno de los dos, o tal vez tres, sitios de contacto de citas que esporádicamente exploro. Por lo general, un chico viene a Vallarta y hace lo que mi amigo Eric llama “trabajo de avance” en la escena gay de aquí. Un conocido refrán dice: “llego en Año Nuevo y me quedo en (hotel gay de aquí), ¿te gustaría tomar una cerveza?”
Por supuesto, cualquier gay que ha vivido aquí mucho tiempo sabe que esto representa tanto lo mejor como lo peor de estar solo en Puerto Vallarta. Una variedad de personajes llega cada jueves por barco, avión y autobús y parte el martes siguiente. Si no encuentra al Sr. Perfecto este fin de semana, no se preocupe, porque el próximo fin de semana habrá una nueva ola de nuevas caras en el Mañana.
He estado pensando en esto porque fui contactado recientemente por un chico que brevemente cité hace 10 años cuando yo era un reportero en Filadelfia y él acumulaba historias en San Francisco. Ray viene a Vallarta en Año Nuevo y me preguntó si me gustaría que nos reuniéramos y pusiéramos al tanto. Tal vez este pasaría si yo viviera en Cleveland pero supongo que el resort gay del Lago Erie no es el imán que es Vallarta.
La última década ha sido amable con Ray. Él se ve sexy y sus fotos recientes y nuestras charlas en línea han mostrado que sigue tan divertido como antes cuando éramos pequeños reporteros. Así que tomaremos una cerveza, llenaremos los renglones con nuestras historias y después… diremos adiós otra vez. Él volverá a California y yo regresaré a mi fortaleza a la orilla de Gringo Gulch. Y el fin de semana siguiente estaré en el Mañana, mirando fijamente el elenco de nuevos personajes.
Rick Martinez es periodista y puede ser contactado en Holachi@hotmail.com. Después de casi cuatro años de vivir en Vallarta, todavía está buscando el pozole perfecto.
|