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12/3/2008 8:26:45 PM
admin
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Hace bien a mi corazón ver crecer el número de visitantes en las calles de Puerto Vallarta y en restaurantes del área, aunque es todavía muy pronto para esta ciudad turística saber si tendremos una verdadera alta temporada o sólo es una sombra reflejada de la incertidumbre económica que se vive al norte de la frontera. Muchos hoteles del área, restaurantes y comerciantes siguen manteniendo la reducción del personal de verano, suspirando y esperanzados.

Y los residentes de Puerto Vallarta que conforman la parte más grande de nuestra comunidad y quienes hacen el trabajo más pesado atrás de bastidores para hacer que esta ciudad funcione, gente de medios muy limitados y con frecuencia de educación limitada también, igualmente suspiran y mantienen la esperanza. Muy probablemente algún miembro de su familia ya ha tenido reducción de horas laborales o hasta perdido su empleo. Estas personas raramente tienen ahorros de los cuales echar mano y no hay ningún seguro de desempleo. Cuidar de su familia conlleva emplear cada peso que ellos llevan a casa después de largas horas de trabajo, quizás de dos empleos diferentes. Un recorte de sueldo a menudo significa mantener apagada la electricidad por un tiempo, la limitación del uso del agua y servir porciones alimenticias más pequeñas.

Estas personas ya están sufriendo directamente este proceso y serán los más afectados, los que continuarán afectados o empeorando. Así que conforme entremos en la temporada vacacional, ¿por qué no comprar una alhaja o una cobija a un vendedor de playa? y considerar el regatear menos enérgicamente porque, para esta gente, esto no es un juego o un concurso, sino el único modo en que saben ganarse la vida para sus familias y trabajarán tantas horas como sea posible para llevar el alimento a su mesa.

Considere ser más generoso con su servidumbre y el mesero en el restaurante porque, con su bajo salario base, él o ella reciben menos y menos propinas. Si usted ve a alguien ofreciendo limpiar el parabrisas de su coche o venderle una flor mientras usted espera el semáforo, estas personas con frecuencia son las que tienen pocas habilidades, quienes hacen lo que pueden para alimentar a sus familias. Ellos no están haciendo un extra. Se están ganando la vida y depende de la generosidad de usted el que se empate su iniciativa y creatividad.

Así que este año, más que nunca, por favor comparta su buena fortuna de modo que todos podamos tener una temporada vacacional feliz.


James Hunter - Editor
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